Chistes de animales

Chistes de animales

– ¿¿¿HOLA… POLICIAAAAAA. 091?? POR FAVOR, MANDEN A ALGUIEN URGENTEMENTE, HA ENTRADO UN GATO AQUÍ EN MI CASA !!!

091 – Qué quiere decir con un gato en casa ???.

– UN GATO!!!… NO SABE LO QUE ES UN GATO?, HA INVADIDO MI CASA Y ESTÁ ANDANDO EN DIRECIÓN A MÍ !!!

091 – Pero no entiendo, ¿Usted querrá decir un ladrón?

– NO COÑOOOOO! ESTOY HABLANDO DE UN GATO, DE ESOS QUE DICEN MIAUUUU. .

091 – Pero que tiene de peligroso que un gato vaya en dirección hacia …..

– ME VA A MATAR!!, Y USTEDES SERÁN LOS CULPABLES !!! Cabrones !!!

091 – PERO… Quién habla???

– SOY EL LOROOOOOOOO, ¡CAGO EN LA PUTA ! ¡ AUXILIOOOOOOOOOOOO!!!

Chistes de animales

Un ladrón a la media noche se mete en una casa a robar. Entra por una ventana, y cuando está adentro en la oscuridad oye una voz que dice:
¡Jesús te está mirando!
Entonces, el ladrón se asusta y se detiene. Luego como ve que no ocurre nada continúa. Y de nuevo la voz le dice:
¡Jesús te está mirando!
El ladrón, asustado, enciende la luz y ve que la voz venía de un loro que estaba en una jaula, y el ladrón le dice:
¡Ahhh que susto me diste! ¿Cómo te llamas lorito?
Y el loro le responde:
Me llamo Pedro.
Pedro es un nombre extraño para un loro.
Y el loro le contesta:
Más extraño es el nombre Jesús para un Doberman.

Chistes de animales

Un día de tantos se encontraban los animales de la tierra contra los animales del mar en pleno campeonato, cuando el arbitro pita el final.
El encuentro iba 0-0 por lo que el arbitro decidió irse a penaltis.
El tiburón que era el capitán del equipo del mar, decidió poner al pulpo como portero, cuando de pronto el marcador desde los penales cambia 8 a 0 ganando los animales de la tierra.
Entonces, el tiburón muy enfadado le gritó al pulpo:
Oye, ¿cómo es que tienes 8 tentáculos y no puedes parar los penaltis?
El pulpo, enfadado, le contestó:
Sí, es cierto, pero el delantero que tira es, ¡el CIEMPIÉS!

Chistes de animales

Un cazador se iba de cacería y su amigo le dice:
Si te encuentras con un león, persígnate, reza, y después te tiras al suelo, y el león no te hará nada.
El hombre va a la selva, y se encuentra con un león, se pone a rezar y se tira al suelo.
El león se pone a rezar y el hombre dice:
¡Un milagro, un milagro!
El león le responde:
¿Qué milagro? ¡Yo siempre rezo antes de comer!